Estrategia de marketing: ¿es realmente necesaria?

Estrategia de marketing: ¿es realmente necesaria?

Muchas empresas carecen de una estrategia de marketing al momento de decidir qué acciones implementarán para incrementar sus ventas.  Esto suele traducirse en acciones dispersas, poca coordinación entre ellas, con objetivos diversos o confusos (cuando existen) y resultados difícilmente medibles, sin poder identificar incluso qué acción fue la más eficaz, aquella que en el futuro sería interesante replicar, en condiciones similares.

Una estrategia de marketing es la guía que orienta las diversas campañas y acciones con un sentido claro y concreto; es el lineamiento que cada miembro de la organización involucrado en el proceso comercial, sea directa o indirectamente, debe conocer, interactuando en coordinación con el resto de las áreas.  Y esto es así, porque,  para que una empresa venda, existen diversas áreas y fases intervinientes: hay que llegar al mercado meta con los productos o servicios correctos, definir un posicionamiento deseado para la marca, atraer clientes nuevos que respondan al target definido, lograr ventas, fidelizar clientes activos,  etc.

Se trata de definir prioridades, establecer objetivos  y los medios mediante los cuales se los alcanzará. 

Para ejemplificar brevemente este concepto,  supongamos que en la empresa se define que el lanzamiento del nuevo modelo de impresora es lo prioritario para el primer trimestre del año. Esto, por sí sólo, no es una definición de estrategia de marketing.  Como vimos previamente, para establecer una estrategia de marketing hay que pensar en diversas variables y trabajar sobre el mix de marketing (producto, precio, comunicación, distribución).  Este proceso nos ayudará a entender hacia dónde queremos ir y con qué tácticas. Nos ayudará a pensar, por ejemplo, a qué tipo de clientes queremos llegar, cuáles serán las políticas de descuentos, si habrá o no productos en demo, cuáles serán las ventajas a comunicar en las publicidades del lanzamiento, el material POP a distribuir en centros de ventas, etc.

En resumen,  contar con una estrategia de marketing es fundamental para saber hacia dónde se dirige la empresa y cómo va a llegar a los objetivos comerciales planteados.

Si necesitas ayuda para establecer una estrategia de marketing, no dudes en contactarnos.

¿Qué es el Inbound Marketing?

¿Qué es el Inbound Marketing?

 ¿Qué es el Inbound Marketing?

 Para comenzar a comprender el Inbound Marketing, tenemos que entender también la transformación que vivió el paradigma del marketing, donde se migró paulatinamente de un modelo centrado únicamente en el producto, a uno más centrado en el cliente, es decir, se pasó de un modelo product-centric a uno buyer-centric, donde las comunicaciones 2.0 tendrían relevancia inusitada.

Es en ese contexto donde surge este concepto, en el año 2005, de la mano de Brian Halligan, cofundador de la compañía de marketing HubSpot, popularizándose luego, llegando incluso a ser una metodología dentro de las estrategias de marketing y comunicación de  empresas de cualquier tamaño, alrededor del mundo.

 ¿Cuál es el objetivo base del Inbound Marketing?

El objetivo base es conseguir que el público objetivo o buyer personas se acerquen a la marca, en forma voluntaria, para convertirse, en última instancia, en clientes. A diferencia del marketing “tradicional”, donde la publicidad es masiva, intrusiva y ofrece sólo productos, al Inbound Marketing le interesa que el cliente busque a la marca, navegue su sitio web, sea su follower en las redes sociales, lea su blog, etc. Es decir, implementará diversas tácticas y técnicas de marketing con sinergia entre sí, para generar ese tráfico online hacia los activos digitales de la marca.

En empresas con pocos recursos para ejecutar publicidad en medios tradicionales (televisión, radio, prensa, etc)  esta metodología les permite desplegar una presencia sin gastar sumas millonarias; lo que no quiere decir que no deban hacer una inversión, ya que la generación del contenido debe ser pensada, planeada, diseñada y ofrecida respondiendo a una estrategia que se condiga con los objetivos de la empresa.

¿Qué tipo de recursos se pueden aplicar al Inbound Marketing?

Existe una amplia variedad de tácticas para atraer al público objetivo hacia la “vidriera” digital de la marca: artículos interesantes en blogs, perfiles activos en redes sociales, videos, whitepapers, flyers, webinars o webcasts, search engine optimization (SEO), podcasts, etc. Las que se decidan implementar deberán estar coordinadas entre sí, siguiendo la estrategia de pull (atracción).

Conseguida la atracción a la marca, ¿cuál es el paso siguiente?

Los recursos mencionados le permitirán a la empresa contar con una base de datos de personas reales interesadas en su  marca. El paso siguiente será hacerles llegar información relevante de acuerdo a las características o segmentación que se podrá hacer sobre la base de la información que brindaron y que le interesa a la empresa conocer; considerando también aquellas que refieren al status de cliente o prospect, ya que podrá trabajarse de diversa forma el contenido o mensaje destinado a diversos perfiles: quien adquirió un producto o servicio, aquel que adquirió uno pero no otro, aquel que aún no adquirió ninguno, etc. A su vez, interesará también incrementar la fidelización de los voceros positivos de la marca, y habrá, por eso, una estrategia que busque mantener ese contacto permanente con la marca.

El Inbound Marketing, en resumen, evita la intrusión constante, apoyándose en el permiso que las personas le dan a la marca para que les acerque información de sus productos o servicios, en la forma y el momento en que ellas lo prefieren.

¿Cuál es tu negocio?

¿Cuál es tu negocio?

La respuesta a “cuál es tu negocio” pasa por poder describir qué beneficios obtienen los clientes al consumir o comprar tus productos o servicios; es detallar lo que se llama la “Misión.

Conociendo este punto inicial, todas las acciones que encares deberán estar alineadas,  haciendo sinergia  unas con otras, de forma coherente y eficaz.

Supongamos que tenemos una heladería artesanal, barrial, de venta al público, donde tenemos sillas y mesitas. Nuestro negocio no será “vender helados”. Será, por ejemplo, “producir y comercializar helados artesanales con materias primas de primera calidad, a fin de ofrecer un producto nutritivo y refrescante, en un ambiente confortable y familiar, a un precio justo”.

Nuestro local, en este caso, no deberá tener música electrónica a todo volumen, o posters de estrellas de rock, o luces demasiado tenues, o precios exorbitantes, etc. Deberá tener música tenue y agradable, iluminación diáfana, sillas cómodas, incluso algunas para niños, etc.  Asimismo, no tendría sentido que dedicáramos un sector del establecimiento a la venta de juguetes o el alquiler de DVDs; el sólo hecho de tener en claro hacia dónde queremos dirigirnos, también nos ayuda a evitar perder tiempo y recursos en alternativas que nos apartan del centro de nuestro negocio.

Vemos cómo al tener en mente cuál es la misión de una empresa, tenga el tamaño que tenga, toda la estrategia será correctamente aplicada a un marketing inteligente.