Asesoramiento de Imagen: su importancia  en nuestro outfit

Asesoramiento de Imagen: su importancia en nuestro outfit

Si pensamos en la Imagen como un todo, como un valor agregado que le damos a nuestra identidad, vamos a poder entender por qué es tan importante contar con herramientas a la hora de elegir nuestra vestimenta. Un asesoramiento de imagen va a permitir que logremos transmitirles correctamente a los demás quiénes somos.

Elegir nuestro vestuario y accesorios no se trata sólo de estar a la moda o de tener lo último en tendencia de la temporada.

Cuando nos vestimos, proyectamos una Imagen, positiva o negativa, aunque, la mayoría de las veces, no seamos conscientes de ello. Por eso, son más comunes de lo que pensamos, las situaciones en las que alguien le comente a otra persona: “¿Cómo te pusiste eso?” Y es en ese momento en el que quien reciba el comentario tomará conciencia de que tal vez haya algo que genera un “cortocircuito” en su apariencia… ¿Alguna vez te pasó?

Esto se potencia, por ejemplo, si elegimos un outfit con símbolos políticos o ideológicos…, así como prendas o colores no aptos para determinadas ocasiones.  Podrá haber objetos de nuestra apariencia que generen rechazo inmediato en nuestro entorno por su contenido, por su significado, ya sea tácito o explícito.

No se trata de vestirse para los demás sino de elegir prendas que reflejen nuestro estilo personal sin olvidar la importancia de que sea coherente con lo que hacemos o decimos. La vestimenta habla por nosotros!

Algunos clientes que nos solicitan un asesoramiento de imagen, sienten que eligen un vestuario que no los representa, que no refleja quiénes son o, lo que es peor, que incluso muchas veces contribuye a generarles una primera imagen negativa.

Nuestra imagen es lo primero que captarán los demás sobre nosotros, en nuestras interacciones sociales, laborales, etc, y será sólo en cuestión de segundos. Por eso es importante que esa primera impresión que generemos sea positiva, y que permita abrirnos oportunidades de mostrar nuestras capacidades, nuestras pasiones, nuestros talentos, etc. Una primera mala impresión se transforma en un obstáculo que, muchas veces, no se podrá sortear.

Un asesoramiento de imagen permite descubrir la coherencia entre nuestra personalidad y lo que transmitimos a los demás, respetando la forma de nuestro cuerpo, nuestra edad, nuestra ocupación, nuestros valores, entre otros factores.

La apariencia personal le dice al mundo quiénes somos; el asesoramiento de imagen se encarga de que exista congruencia entre lo que la persona dice, lo que hace y lo que transmite su apariencia.  Un buen asesoramiento hará que la persona se sienta segura de sí misma, porque al terminar las sesiones, habrá armonía en estos tres aspectos mencionados.

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Imagen personal, ¿una cuestión de actitud?

Imagen personal, ¿una cuestión de actitud?

¿Cuántas mujeres están satisfechas con su imagen personal? ¿Cuántas se sienten lindas?

Durante 2015 la empresa Dove hizo un experimento donde colocó dos carteles en centros comerciales con dos puertas o accesos, en varias ciudades del mundo, como Shanghai, Londres, San Francisco y Sao Paulo. Cada mujer debía decidir por cuál puerta entrar, la del cartel que decía “normal” o la del cartel que decía “hermosa”.

El 96% de las mujeres no eligió la segunda puerta; la mayoría no se sentía linda!

Con situaciones como éstas, vemos que la mayoría de las mujeres se comparan con las modelos o actrices que lucen perfectas en las tapas de las revistas o en las publicidades, olvidando algo tan básico como que esas fotos están sometidas a sesiones de photoshop.

photoshop

Ser linda no tiene nada que ver con ser perfecta. La perfección física existe solamente en las manos de los diseñadores habilidosos, y no nos referimos a aquellos que en su afán de borrar rollitos o afinar cinturas, hasta borran los ombligos de las modelos!

Sentirse segura y con confianza nos hace hermosas. Cada mujer tiene su propia belleza, cada una tiene aspectos que puede resaltar y proyectar una imagen personal positiva, de acuerdo a sus características propias. Por eso es importante que entendamos que para tener una buena presencia, una buena imagen, no hay que ser extremadamente delgada ni joven; hay que conocer cuál es nuestro aspecto corporal, entender cómo podemos mejorarlo, cómo podemos destacar nuestros puntos fuertes, para poder luego resaltar lo  mejor de cada una y transmitir esa seguridad y confianza en nuestra vida.

Al tener una buena imagen personal, y ser consciente de ello, nuestra autoestima aumenta y proyectamos una actitud de satisfacción con nosotras mismas.

Cada edad tiene su encanto, y cada persona tiene sus características que la hacen única e irrepetible.

Imagen Personal: ¿cómo influyen nuestras fotos y selfies?

Imagen Personal: ¿cómo influyen nuestras fotos y selfies?

¿Quién no soñó alguna vez con ser la heroína que nos muestran en las películas de acción?

¿Quién no soñó alguna vez con tener un cuerpo espectacular, bien formado y esbelto?

¿O simplemente poder usar ciertas prendas para parecernos a la chica que nos inspira con su estilo?

Todo esto alguna vez nos pasó, ¡seguramente!

Y no está mal querer parecerse a la chica invencible. Ni fantasear con tener a todos los chicos lindos a nuestros pies…

Pero ¿qué pasa cuando sin querer estamos proyectando una imagen de “chica felina”, tipo Gatúbela, y después nos molestamos cuando nos llegan mensajes indeseados por Facebook o Twitter, o a través de cualquier red social en la que interactuamos con otras personas, y nuestras fotos están expuestas? Y no hablamos solo de un álbum privado sino simplemente de la foto de perfil…ésa que en pocos segundos habla de nosotras y transmite parte de nuestra identidad, de nuestra forma de ser y de nuestra forma de comunicarnos con los demás.

Más importante aún es cuando esas fotos “felinas” las usamos como perfil en redes sociales laborales, como Linkedin, que es la más conocida.

Así como nuestra vestimenta, nuestros gestos, nuestra forma de hablar, de mirar, etc. hablan de nosotros, la foto lo hace en sólo un instante, es verla e imaginarse cómo es esa persona. Como no tenemos la oportunidad de hablar con dicha persona y ver qué piensa, cómo se desenvuelve, nos quedamos con la primera impresión virtual.

Y si esa primera impresión que generamos no dice quiénes somos realmente, entonces estamos proyectando una imagen que no queremos, no es la imagen personal deseada.

Tengamos cuidado al elegir en qué redes sociales nos mostramos y de qué manera. Y recordemos que la primera impresión, si es negativa, es muy difícil de revertir. Mucho más cuidadosos debemos ser si estamos buscando empleo, ya que la empresa a la que aspiramos ingresar puede ver nuestros perfiles, leer lo que publicamos y dejarnos fuera del proceso de selección, sin siquiera darnos la oportunidad de una primera entrevista.

Te aconsejamos entonces que hagas un análisis de las fotos que publicás antes de que te perjudiquen…

Usemos las redes sociales a conciencia y evitemos proyectar una imagen personal que no queremos: cuidemos también nuestra reputación online.

gatubela

                                                                                  Gatúbela sabía muy bien qué imagen personal quería transmitir!

Fotos y selfies…¿cómo influyen en nuestra imagen personal?

¿Quién no soñó alguna vez con ser la heroína invencible que nos muestran en las películas de acción?

¿Quién no soñó alguna vez con tener un cuerpo espectacular, bien formado y esbelto?

¿O simplemente poder usar las prendas ajustadísimas y botas altas para parecernos a la “chica ideal”?

Todo esto alguna vez nos pasó, ¡seguramente!

Y no está mal querer parecerse a la chica invencible. Ni fantasear con tener a todos los chicos lindos a nuestros pies…

Pero ¿qué pasa cuando sin querer estamos proyectando una imagen de “chica felina” tipo Gatúbela y después nos molestamos cuando nos llegan mensajes indeseados por Facebook o Twitter, o a través de cualquier red social en la que interactuamos con otras personas y nuestras fotos están expuestas? Y no hablo solo de un álbum privado sino simplemente de la foto de perfil…ésa que en pocos segundos habla de nosotras y transmite parte de nuestra identidad, de nuestra forma de ser y de nuestra forma de comunicarnos con los demás.

Más importante aún es cuando esas fotos “felinas” las usamos como perfil en redes sociales laborales y cito como ejemplo a Linkedin, que es la más conocida.

Así como nuestra vestimenta, nuestros gestos, nuestra forma de hablar, de mirar, etc. hablan de nosotros, la foto lo hace en sólo un instante, es verla e imaginarse cómo es esa persona. Como no tenemos la oportunidad de hablar con ella y ver qué piensa, cómo se desenvuelve, nos quedamos con la primera impresión virtual.

Y si esa primera impresión no nos identifica, no dice quiénes somos realmente, entonces estamos proyectando una imagen que no queremos, no es la imagen personal deseada.

Tengamos cuidado al elegir en qué redes sociales nos mostramos y de qué manera. Y recordemos que la primera impresión, si es negativa, es muy difícil de revertir. Mucho más cuidadosos debemos ser si estamos buscando empleo, ya que la empresa a la que aspiramos ingresar puede ver nuestros perfiles, leer lo que publicamos y dejarnos fuera del proceso de selección, sin siquiera darnos la oportunidad de una primera entrevista.

Te aconsejo entonces que hagas un análisis de las fotos que publicás antes de que te perjudiquen…

Usemos las redes sociales a conciencia y evitemos proyectar una imagen personal que no queremos: cuidemos también nuestra reputación online.

 

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