¿Cuál es tu negocio?

La respuesta a “cuál es tu negocio” pasa por poder describir qué beneficios obtienen los clientes al consumir o comprar tus productos o servicios; es detallar lo que se llama la “Misión.

Conociendo este punto inicial, todas las acciones que encares deberán estar alineadas,  haciendo sinergia  unas con otras, de forma coherente y eficaz.

Supongamos que tenemos una heladería artesanal, barrial, de venta al público, donde tenemos sillas y mesitas. Nuestro negocio no será “vender helados”. Será, por ejemplo, “producir y comercializar helados artesanales con materias primas de primera calidad, a fin de ofrecer un producto nutritivo y refrescante, en un ambiente confortable y familiar, a un precio justo”.

Nuestro local, en este caso, no deberá tener música electrónica a todo volumen, o posters de estrellas de rock, o luces demasiado tenues, o precios exorbitantes, etc. Deberá tener música tenue y agradable, iluminación diáfana, sillas cómodas, incluso algunas para niños, etc.  Asimismo, no tendría sentido que dedicáramos un sector del establecimiento a la venta de juguetes o el alquiler de DVDs; el sólo hecho de tener en claro hacia dónde queremos dirigirnos, también nos ayuda a evitar perder tiempo y recursos en alternativas que nos apartan del centro de nuestro negocio.

Vemos cómo al tener en mente cuál es la misión de una empresa, tenga el tamaño que tenga, toda la estrategia será correctamente aplicada a un marketing inteligente.